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¿QUÉ HACER EN CASO DE CORTE CON UN CÚTER?

Los cortes con cúter figuran entre los accidentes laborales más frecuentes. Un simple momento de distracción, un gesto demasiado rápido, un mal hábito o el uso de una herramienta inadecuada pueden ser suficientes para provocar una lesión. En las empresas, los cortes en las manos representan aproximadamente el 21 % de los accidentes de trabajo.

EVALUAR INMEDIATAMENTE LA GRAVEDAD

Ante un corte, es esencial evaluar rápidamente la gravedad de la lesión. Hay que observar si la herida es superficial o profunda, verificar si la hemorragia es leve o abundante, y asegurarse de que la sensibilidad y la movilidad de la mano no estén comprometidas.

En una empresa, en cuanto un empleado se lesiona, debe avisar inmediatamente al Socorrista Laboral (SST) o, en su defecto, a un compañero formado en primeros auxilios. La persona formada realiza las primeras curas respetando las normas de higiene y seguridad: limpieza de la herida, desinfección y aplicación de presión para detener la hemorragia. Para una lesión leve, el SST o el servicio médico de la empresa podrán realizar el seguimiento y, si es necesario, derivar al empleado a un médico o a urgencias. En caso de corte grave o hemorragia abundante, se debe llamar sin demora a los servicios de emergencia (112).

PRIMEROS AUXILIOS

Antes de cualquier manipulación de la herida, es primordial protegerse utilizando guantes desechables, idealmente de nitrilo o látex, para limitar el riesgo de infección y evitar cualquier contacto directo con la sangre. Esta precaución protege tanto a la víctima como al socorrista al reducir los riesgos de transmisión de agentes infecciosos como la hepatitis o el VIH. Si no hay guantes disponibles, es importante no retrasar la atención y utilizar, en su defecto, un paño limpio o un tejido grueso para asegurar una barrera protectora.

En caso de hemorragia leve, conviene lavar abundantemente la herida con agua limpia para eliminar la suciedad y los cuerpos extraños visibles, y después desinfectar la zona con un antiséptico adecuado. Una vez limpia la herida, se debe colocar un apósito limpio y vigilar durante los días siguientes la posible aparición de signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, calor, dolor inusual o secreción, en cuyo caso será necesaria una consulta médica.

Ante una hemorragia importante, la prioridad es ejercer una compresión directa firme y continua sobre la herida con una compresa o un paño limpio, manteniendo la presión durante varios minutos sin interrupción. Si es posible, se recomienda elevar la parte lesionada para reducir el flujo sanguíneo. Si la compresión directa no es suficiente, se debe aplicar un vendaje compresivo manteniendo la compresa con una venda apretada para asegurar una presión constante. El uso del torniquete debe ser el último recurso, únicamente en caso de hemorragia masiva, cuando otros métodos sean ineficaces o en situaciones extremas como una amputación. Este torniquete debe colocarse por encima de la herida, apretarse muy fuertemente y se debe anotar la hora de colocación. En todos los casos, se debe alertar rápidamente a los servicios de emergencia.

OBLIGACIONES EN CASO DE ACCIDENTE LABORAL

Cuando un empleado es víctima de un accidente de trabajo o de trayecto, dispone de un plazo de 24 horas para informar a su empleador. Este debe entonces realizar una declaración de accidente de trabajo ante la entidad de seguro de salud correspondiente, ya sea en línea o enviando un formulario oficial. También es importante informar a la jerarquía, seguir las recomendaciones médicas y comprobar que las vacunas, especialmente contra el tétanos, estén al día. Estos trámites son esenciales para garantizar una atención adecuada y rápida.

MÁS VALE PREVENIR QUE CURAR

La prevención es la mejor arma contra los cortes. La adopción de hábitos seguros es primordial: se debe sujetar la herramienta correctamente orientando la cuchilla en dirección opuesta a uno mismo, mantener un agarre firme y controlado, y trabajar sobre una superficie estable para evitar resbalones. Guardar inmediatamente la herramienta y la cuchilla después de su uso también permite limitar los riesgos, especialmente en entornos compartidos o de gran actividad.

La elección del material desempeña un papel fundamental. El uso de herramientas de seguridad diseñadas para reducir los riesgos, como los cutters desarrollados por fabricantes especializados como Mure & Peyrot, que integran protecciones de cuchilla, mecanismos de retracción automática y diseños ergonómicos, permite disminuir considerablemente la frecuencia y la gravedad de los cortes.

Por último, nunca se debe descuidar el uso de equipos de protección individual, especialmente los guantes anticorte, que ofrecen una protección adicional en sectores de riesgo como la logística, la industria, la construcción o incluso en trabajos de bricolaje. Estos guantes no sustituyen a las buenas prácticas, pero limitan la gravedad en caso de accidente.

CONCLUSIÓN

Un corte puede parecer insignificante, pero requiere una reacción rápida y adecuada. Limpiar y desinfectar correctamente, detener la hemorragia, consultar a un profesional si es necesario y cumplir con las obligaciones de declaración son pasos indispensables para evitar complicaciones. Sin embargo, la estrategia más eficaz sigue siendo la prevención: adoptar hábitos seguros, utilizar herramientas adecuadas y llevar equipos de protección permiten reducir significativamente el riesgo de corte y garantizar la seguridad en el día a día.

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